Chile: Conflicto mapuche (I)

20/12/2018
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(Parte 1)

 

I.- ARAUCO TIENE UNA PENA…MÁS

 

Aún no se disipa la indignación en Chile y el mundo producto del injustificable asesinato del joven mapuche Camilo Catrillanca el 14 de noviembre pasado a manos de Carabineros (policía uniformada). El primer asesinato de un mapuche bajo el gobierno derechista de Sebastián Piñera, se vivió como la crónica de una muerte anunciada. Un desenlace esperado, por la instalación en junio, con gran pompa, del controvertido Comando Jungla, en plena Araucanía. Un Comando entrenado, por su letal homónimo Colombiano, especializado en la guerra contra el narcotráfico y la guerrilla. Un crimen de Estado inscrito, según sus detractores en una escalada militarista, de ribetes racistas, en favor de empresas forestales y latifundistas. ¿Cuáles perspectivas? ¿Cuál solución? Todo indica que sin repensar el territorio chileno, el conflicto mapuche continuará. Crónica de injusticias de siglos.

 

El asesinato de Camilo Catrillanca

 

 

La indignación ante el nuevo asesinato de un comunero Mapuche, un weichafe ajusticiado, se volcó en numerosas movilizaciones, violentamente reprimidas en todo Chile. Movilizaciones que unificaron, los movimientos sociales: feministas contra la violencia de género; de derechos humanos, estudiantiles (Confech y COEM); laborales (CUT); ambientales, contra las llamadas zonas de sacrificio. Hasta el futbol se movilizó, por el minuto de silencio de Jean Beausejour Coliqueo.

 

Un asesinato denunciado por la prensa (BBC, Le monde) y organismos internacionales (CIDH, Amnistía Internacional). De paso en Nueva Zelandia, Piñera hizo el saludo Maorí, pero debió enfrentar las protestas por el asesinato del comunero Mapuche en su país. A un mes del asesinato de Camilo Catrillanca, los banderazos y cacerolazos siguen resonando, pese a la fuerte represión de Carabineros.

 

La cólera fue exacerbada por el burdo tejido de mentiras de Carabineros para encubrir el crimen como un enfrentamiento. Resabios persistentes de otra época. La manipulación de pruebas recuerda los falso mensajes de celular atribuidos a la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) en la reciente Operación Huracán.

 

Y es que la falsa versión inicial de carabineros fue apoyada por el Gobierno Piñera:  Desde el jefe de la Araucanía, Luis Mayol hasta el Ministro del Interior Andrés Chadwick, que ejercía como la más alta autoridad política del país en ausencia de Piñera. El Director de carabineros Hermes Soto, nombrado por Piñera en marzo, insistió que Catrillanca murió en un enfrentamiento.

 

La burda manipulación duró hasta que el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y la jueza Sandra Naheuelcura confirmaron que fue un homicidio. Uno de los Carabineros inculpados, Carlos Alarcón, reconoció que la tarjeta que grabó el asesinato fue destruida, por orden superior.

 

Los hechos verdaderos y las exigencias de renuncia, gatillaron la primera crisis del Gobierno Piñera y de su Plan Araucanía.

 

Una crisis política