La victoria de País y la... “suspensión” de la lucha de clases

24/02/2017
  • Español
  • English
  • Français
  • Deutsch
  • Português
  • Análisis
lenin_moreno_con_gente_mobile.jpg
Lenin Moreno
Foto: ALAI
-A +A

En un tweet, emitido al calor de la efervescencia electoral ecuatoriana, se evidenció un ultimátum, que instaba a un dirigente del Movimiento Alianza País a ‘suspender’ la lucha de clases, se argumentaba que esta consiste en una ‘malintencionada división social, forjada con el fin de obtener votos’.  La carta formal relacionada[1], proveniente del Comité Empresarial Ecuatoriano, aduce también que algún elemento de una pieza comunicacional de Alianza País podría incomodar al sector privado.

 

Con similares pretensiones, luego de las elecciones presidenciales, legislativas y la consulta popular sobre paraísos fiscales, celebradas en Ecuador el pasado 19 de febrero, la Cámara de Comercio de Guayaquil, sin esperar que la autoridad electoral concluyera el conteo de votos, anunció la fecha para un debate presidencial de segunda vuelta, organizado bajo su tutela[2], a la vez que convocó y movilizó a sus miembros, con ‘sus trabajadores incluidos’[3], a los mítines que sitiaron el Consejo Nacional Electoral, para exigir la realización de un balotaje de las presidenciales.

 

El beneficiario de tales iniciativas es el banquero Guillermo Lasso, CREO, que para el regocijo de los antes mencionados gremios empresariales,  obtuvo el segundo lugar con un 28.1% de votos, pero que, intentando disimular la carencia de votos, alegó fraude y llegó incluso a sustentar que si el 60% de electores no votó por Lenin Moreno, Alianza País, sino por los otros siete contendientes, el triunfador es él, mientras que su binomio sentenció con aspereza que “no aceptará un triunfo oficialista en primera vuelta”[4] y llamó a una belicosa movilización para “terminar con la dictadura y defender la democracia”.

 

Por su parte, el vencedor de las elecciones, Lenin Moreno, Movimiento Alianza País, que ganó la primera vuelta con más de 1´060.315 votos[5], expresó su acato al resultado que emita la voluntad popular y la autoridad electoral,  que incluye el actual escenario del balotaje, a pesar de que las únicas inconsistencias documentadas y reportadas a la autoridad lo perjudican.  Moreno obtuvo el 39.35%, apenas un 0.65% menos que el 40% de votos, que estipula la Constitución ecuatoriana para ganar en primera vuelta.  

 

Alianza País también se alzó con la victoria en las elecciones legislativas, donde volverá a tener mayoría, y venció en la votación para el Parlamento Andino.  Más aún, triunfó en la consulta popular sobre paraísos fiscales, o pacto ético, que define que para desempeñar una dignidad de elección popular o para ser servidor público, se establezca como prohibición tener bienes o capitales, de cualquier naturaleza, en paraísos fiscales.  Esto último, a más de dotar al país de un instrumento adicional de transparencia en la gestión pública, permitirá valorar la coherencia de los políticos y propiciar el retorno de un 30% del PIB camuflado en esos paraísos.

 

Pero, es este tipo de iniciativas que atiza las pasiones del sector financiero y empresarial, que además de sentirse lesionado por la legislación sobre control financiero o la fiscalidad progresiva, adoptadas en estos últimos diez años, no cree que el pueblo pueda llegar a ser una buena inversión, como lo señala el propio candidato Guillermo Lasso:  “… en el momento en que el gobierno del Socialismo del Siglo XXI, fija la tasa de interés, prohíbe el cobro de servicios bancarios y los que permite él los fija: tú vas a invertir en un proyecto de bancarización que te va a hacer perder dinero trabajando con los pobres?”[6] 

 

Y, justamente, trabajar con y por los pobres es la línea de frontera que marca la diferencia de la candidatura de la Revolución Ciudadana, Alianza País que, sin renegar de la banca y la inversión, apuesta por políticas redistributivas y coloca a la inversión pública al centro de su propuesta.  Para los banqueros esto es derroche y gasto público generador de holgazanería.   El banquero Fidel Egas, ex presidente del Banco Pichincha, uno de los mayores conglomerados ecuatorianos, cree que la victoria de Alianza País en las elecciones refleja “...el estado de propaganda de un país de ignorantes”[7]

 

Con esos criterios y con el argumento de que un nuevo triunfo presidencial de la Revolución Ciudadana no admitiría vuelta atrás, la derecha exhibe alianzas de tendencia con la pretensión de demoler a Alianza País en la segunda vuelta.  Paradójicamente, también algunas ‘organizaciones sociales’ son parte del convoy:  “...es preferible un banquero que una dictadura”[8], sentenció el presidente de la organización indígena Ecuarunari, Carlos Pérez, dejando en claro que prefiere la dictadura del capital y su pensamiento único, antes que cualquier forma de gobierno popular, puesto que una dictadura del proletariado no sólo que está muy lejos de producirse en Ecuador, sino que no es parte de los planteamientos que están sobre la mesa. 

 

La influencia de un sector del movimiento indígena, que no sólo se alineó en candidaturas de la derecha -de centro y extrema-, sino que ahora aparece en primera línea con el banquero Lasso, puede ser parte de la explicación del triunfo de CREO en la Amazonía y en la Sierra centro.

 

No obstante, aún con el esmero de estos dirigentes en ser parte de los exclusivos círculos del banquero, el racismo, el clasismo, el sexismo y otros similares, constituyen elemento central del discurso de las élites, pues están convencidas de que la Revolución Ciudadana ha dividido al país, al colocar en el escenario a grupos sociales (clases) anacrónicos con las figuras de poder tradicional.  Al respecto, entre las manifestaciones de animadversión más emblemáticas figura la oposición a la presencia de afrodescendientes -ex futbolistas- en la Asamblea Nacional, de indígenas en el servicio exterior, o de tres mujeres jóvenes en la presidencia y vicepresidencias de la Asamblea Nacional, entre otros.

 

El plan de la derecha es volver al poder e imponer el retorno al neoliberalismo a cualquier precio, así entre las iniciativas del banquero Guillermo Lasso para volver al pasado, figura la de “...bajar los sueldos para generar más empleos”, planteada como complemento a su eslogan estrella: un millón de empleos en 4 años.  Asimismo, a la vez que enfatiza en su prioridad de reducir impuestos, expone su implicación: “Bajaré impuestos, aunque tenga que sacrificar la inversión en salud”, mientras también anuncia la reprivatización de esta última y de otras esferas socio económicas, tales como la educación superior, que pasaría de ser un área de redistribución y de política pública prioritaria a ser una opción privada: ‘quien quiera educarse que pague’.

 

Para el balotaje, Lasso cuenta con los medios de comunicación, el dinero y el respaldo de la derecha nacional e internacional.  Su talón de Aquiles, a más de su agenda neoliberal y elitista, es su responsabilidad directa en el ‘feriado bancario’ de 1999, que sumió al país en una de las mayores crisis económicas y humanitarias de la historia.

 

Por su parte, el ganador de la primera vuelta, Lenin Moreno, Movimiento Alianza País, con los medios de comunicación en contra, unas redes sociales belicosas y una endiablada campaña sucia, deberá dotarse con urgencia de una campaña comunicacional estratégica.  Pero tiene en su ventaja un millón de votos más que su contrincante, beneficia de la fórmula para la victoria que se llama pueblo, tiene a su favor los resultados tangibles de un proceso de cambio que en 10 años dignificó al país y, sobre todo, cuenta con un horizonte de cambio estructural consignado en la Constitución y refrendado por el pueblo: el socialismo del Buen Vivir.  En otras palabras, tiene todo o casi para obtener una victoria en segunda vuelta.

Notas

 

[1]             Comité Empresarial Ecuatoriano, oficio CEE-011-PRE-CEE-2017, Quito, 10 de febrero de 2017, citado en https://twitter.com/framirez_g/status/830908705482932224

 

[2]                     La Cámara de Comercio de Guayaquil organizó un debate de primera vuelta el 25 de enero 2017 en el que no participó el candidato del Movimiento Alianza País. 

 

[3]                     El Universo, 21 febrero 2017, http://www.eluniverso.com/noticias/2017/02/21/nota/6058336/camara-comercio-guayaquil-organiza-manifestacion-cne , consultado el 23 febrero 2017, 13h00

 

[4]                     El Telégrafo, 21 febrero2017,   http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/el-miedo-de-la-derecha

 

[5]                    Consejo Nacional Electoral, República del Ecuador, https://resultados2017.cne.gob.ec/frmResultados.aspx   escrutado el  99.55% consultado el 23/02/2017 12h18        

[6]            Guillermo Lasso, Manta 2016, consultado 24.2.2017, 6h40   https://cambioecuador.com/2017/02/23/guillermo-lasso-trabajar-con-los-pobres-es-perder-dinero-v/  

https://www.alainet.org/de/node/183786
America Latina en Movimiento - RSS abonnieren