Cuba en la ONU

17/11/2013
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  • Opinión
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·       Cuba derrota a EEUU en la ONU. La Asamblea General condena el bloqueo de EEUU contra Cuba
 
·                     Cuba ingresa al Consejo de Derechos Humanos de la ONU con la mayor votación en la Asamblea General, entre los países de la región lantinocaribeña y una vez más derrota a EEUU
 
·                     ¿Quién aísla a quién?
 
·                     El imperio puede ser derrotado
 
La acción y los triunfos de Cuba en la ONU son para celebrarlos y aprender de ellos. Celebrarlos porque además de victorias de Cuba son de todos los pueblos amantes y defensores de la paz, la justicia, la libertad, la independencia y la soberanía nacional.
 
En las tareas del 68° período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas iniciadas en septiembre de este año, los éxitos políticos de Cuba han sido el hecho más relevante. Cuando el imperio ha hecho el realizado el mayor esfuerzo por aislar a Cuba y canta victoria todos los días anunciando crisis y tropiezos de la revolución cubana y victorias de la oposición, se presenta Cuba en la ONU como el país del mundo que en la actualidad puede representar el mayor consenso internacional y EEUU como el país más aislado. Quien no lo crea, puede revisar los hechos.
 
Esta es la votación histórica desde hace 21 años, 1991, cuando se presentó en la Asamblea General por primera vez el debate sobre la resolución contra el ilegal bloqueo que EEUU mantiene contra Cuba. La primera columna es la de votos a favor, la segunda, votos en contra y la tercera, abstenciones.
 
Votación histórica contra el bloqueo
 
1992
59
3
71
1993
88
4
57
1994
101
2
48
1995
117
3
38
1996
137
3
25
1997
143
3
17
1998
157
2
12
1999
155
2
8
2000
167
3
4
2001
167
3
3
2002
173
3
4
2003
179
3
2
2004
179
4
7
2005
182
4
1
2006
183
4
1
2007
184
4
1
2008
185
3
2
2009
187
3
2
2010
187
2
3
2011
186
2
3
2012
188
3
2
2013
188
2
3
 
Hoy, en 2013, sólo EEUU e Israel votaron a favor del mantenimiento del bloqueo. Sólo EEUU expresó una salmodia (canto monótono sin expresividad), que repite todos los años, que contrasta con las vibrantes intervenciones del Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, quien de nuevo, en su derecho de réplica a los pobres argumentos estadounidenses, volvió a dejar sin palabras al delegado de EEUU.
 
Mas recientemente, esta semana, en la votación que hubo en la Asamblea General para elegir países miembros del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Cuba sacó la más alta votación en nuestra región lantinocaribeña, obteniendo 148 votos, más que cualquier otro país.
 
Después de décadas de calumnias y acusaciones de violaciones a los derechos humanos, de falta de democracia, etc., el mundo elige a Cuba por encima de cualquier otro país de la región y derrota a EEUU en la votación contra el criminal bloqueo contra Cuba.
 
Entonces, ¿quién es el que está aislado? ¿Cuba o EEUU? Es un ídolo con pies de barro. Puede ser derrotado como ya desde los años 60, lo demostró el pueblo vietnamita.
 
Esto confirma algo que vengo sosteniendo: la clave hoy es derrotar políticamente al imperio. En tiempos de la estrategia imperial de guerra permanente y de superioridad militar absoluta de las fuerzas imperiales, la batalla que debemos ganar es la batalla por la paz.
 
¿Cómo lo ha logrado Cuba?
 
Lo ha logrado Cuba, no exportando revolución, como dicen los ignorantes voceros imperiales, sino con base en la solidaridad, principios, perseverancia, sabiduría, una dirección política liderada por Fidel Castro, que ha sabido aprender de los errores y ganarse la confianza de un pueblo movilizado permanentemente, que ha confiado en su dirección; y un trabajo político y diplomático de altísima calidad.
 
La solidaridad ha sido clave. Yo la conozco desde los años 60 cuando el pueblo cubano fue capaz de quitarse el pan de la boca para solidarizarse con los pueblos del mundo que luchaban por su liberación. Los venezolanos lo supimos muy bien y el heroísmo de Antonio Briones Montoto, asesinado en la playa de Machurucuto, Estado Miranda, Venezuela, son testimonio imperecedero de la solidaridad de Cuba durante los difíciles años 60. Lo saben muy bien los pueblos de Asia, África y América Latina.
 
Pero la principal mano tendida de los cubanos se ha expresado y se expresa en los miles de miles de médicos y medicas, enfermeras y enfermeros, maestras y maestros, técnicos y técnicas que han ido hasta los lugares más remotos, difíciles, peligrosos, en períodos de paz y de guerra, en medio de peligrosos desastres naturales y el peor desastre que padecemos todos, esa epidemia de odio imperial que va sembrando al planeta de violencia, crímenes, espanto, miedo y miseria (material y espiritual) en nombre de la libertad.
 
En los momentos más difíciles, de mayor peligro, la humanidad, los pueblos, siempre han sabido que ahí está la mano generosa de Cuba, esa cruz blanca de paz clavada en las entrañas de la tierra y de la humanidad, porque la principal riqueza de Cuba no es el petróleo ni otras fuentes de materias primas. La principal riqueza de Cuba ha sido la generosidad de sus líderes y lideresas, de su pueblo, de sus hombres y mujeres, incluso, la de sus niños y niñas. Los saberes, la energía, el sudor, la sangre y los sueños de miles de cubanas y cubanos han quedado regadas y sembradas hasta el último rincón del planeta.
 
Esta es la fuerza que el imperio no ha podido ni podrá derrotar jamás, porque un corazón lleno de odio y sueños infernales, jamás podrá doblegar la solidaridad y el amor altruista. Eso es lo que sus analistas y estrategas jamás podrán entender. No, cada vez que un gobierno vota por Cuba en una organización multilateral, la respuesta del imperio es chantaje, dádivas para sobornar, seducción para prostituir, amenazas para doblegar. Al final triunfa y triunfará la solidaridad, el arma principal de que disponemos los pueblos para impedir que la humanidad y la naturaleza puedan ser destruidas por el odio imperial, que se transmuta en armas nucleares que en cualquier momento pueden provocar el gran incendio.
 
Haití ha sido y es en nuestro continente un laboratorio para comprobar la diferencia ente la solidaridad cubana y la supuesta ayuda de las fuerzas imperiales. Mientras los cubanos y otros pueblos (entre ellos el venezolano), ayudan a crear y atender hospitales, las fuerzas imperiales construyen bases militares. Mientras los cubanos mandan médicos y enfermeras las fuerzas imperiales envían soldados superarmados.
 
No es extraño pues que el amor de los pueblos y de muchos gobiernos se trasmuten en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en votos, en abrumadora mayoría de votos, que determina que independientemente de diferencias políticas e ideológicas, cada vez que el imperio se mide con Cuba, en enfrentamientos que no se dirimen con bombas, sea derrotado (incluso aplastado) sin ningún género de dudas.
 
El trabajo político y diplomático de Cuba
 
El trabajo político y diplomático de Cuba lo he podido conocer en Nueva York. Un trabajo fundado en principios, experiencia, sabiduría acumulada durante años (lo que incluye tropiezos y errores, que han sido utilizados para aprender), trabajo colectivo y democrático caracterizado por una relación fraterna entre miembros de una Misión diplomática que participan en la toma de decisiones. Lejos de lo que alguien pueda suponer dados los prejuicios que se difunden, los embajadores de Cuba, jefes de misión, reúnen frecuente y regularmente a todos los funcionarios, que son sin duda, militantes muy bien formados, con sólidos conocimientos sobre el mundo y el sistema de Naciones Unidas, disciplinados y jamás improvisados. Se equivocan y lo reconocen, incluso, lo dicen, pues si no, jamás se aprende. Orgullosos sí, orgullosos de ser cubanos y ser servidores de la humanidad ¿Con espíritu de superioridad? Creo que no. A todos el ego nos arrastra a cada rato y el nacionalismo extremo también nos tiende trampas. Pero los cubanos tienen una profunda formación internacionalista y están muy contentos de ello.
 
No tienen una misión plena de funcionarios. Es más bien una misión relativamente pequeña. Ahora, cuando los cubanos se lanzan tras un objetivo como lograr la victoria en la resolución sobre el bloqueo de EEUU contra Cuba, que anualmente se aprueba en las Naciones Unidas mediante votación registrada o cuando recientemente se sometió a votación el ingreso de Cuba al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, uno observa cómo se despliega una unidad de combate, compacta, sin fisuras, plena de espíritu de victoria y con seguimiento cercano de los embajadores, que no se quedan en las oficinas. Por el contrario, uno los ve en los cafés, en los pasillos, en los debates, en las sesiones, en las recepciones, en todos los espacios de las Naciones Unidas, pues cada uno de esos espacios es un campo de batalla, de día y de noche, pues en las Naciones Unidas funcionan todos los usos horarios. Cada meridiano tiene un mensaje y hay que permanecer alertas.
 
El Presidente Chávez, solidaridad y geopolítica
 
El Presidente Chávez fue un Presidente que comprendió bien estos aspectos del trabajo diplomático y además, se levantó como el principal geopolítico del siglo XXI. Por todos los pueblos y naciones que visitó, rompiendo siempre el protocolo, se mezcló con los pobres, como diciendo con José Martí, con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar. Por eso los pobres de todos los continentes lo celebraron y lo lloraron. Por eso la Asamblea General de las Naciones Unidas también lo celebró y lo lloró.
 
El pueblo venezolano es también un pueblo generoso y solidario. Casi descalzo cruzó Los Andes y supo morir de frío para llegar a la Nueva Granada, librar la batalla de Boyacá y liberar a Colombia. Y siguió hacia el Sur liberando a Ecuador y Perú, y fundando a Bolivia.
 
Contemporáneamente ha sido clave en la defensa de la revolución cubana. La solidaridad del Presidente Chávez y del pueblo venezolano ha sido fundamental para el sostenimiento y profundización de las transformaciones en Cuba.
 
El pueblo venezolano es autor de grandes gestas y en los años 60 un sector de él se atrevió a pasar a la acción diciendo hacer la patria libre o morir por Venezuela. Morimos y sobrevivimos de muchas maneras y aquí permanecemos gritando ¡Venceremos!
 
Sectores del pueblo venezolano van aprendiendo a dejar de comportarse como nuevos ricos y van renunciando al ta barato, dame dos, que son cuarta república y capitalismo.
 
Quien esto escribe ha sido y es crítico de la Revolución Cubana, pero nunca ha dejado ni dejará de gritar ¡Cuba sí, yanquis no! También ha sido y es crítico de la revolución bolivariana, pero seguirá gritando ¡Chávez vive, la lucha sigue!
 
https://www.alainet.org/es/articulo/80904
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