Otra vez el polo democrático en la encrucijada

04/09/2010
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“…la calidad de una democracia no solo depende de la virtud de su gobierno o de la interacción del gobierno con la oposición, sino, de modo muy especial, de la capacidad de ésta última”
Gianfranco Pasquino. La Oposición. Alianza Editorial.
 
El Polo democrático no aprende de las duras lecciones que le da el país. Los resultados electorales de marzo pasado –sin ser un desastre- si significaron un revés a pesar de todos los análisis que se hicieron. El hecho concreto es que pasaron de tener 10 senadores durante el pasado período legislativo y 11 en la última legislatura cuando el Consejo de Estado les dio tardíamente la curul de Guillermo Alfonso Jaramillo a tener 8 senadores y pasaron de tener 8 representantes a tener 5 en el Congreso elegido el 14 de marzo. Luego en primera vuelta con una campaña decorosa y lúcida obtuvieron cerca de 1.5 millones cuando cuatro años atrás habían obtenido 2.6 millones. Para ser justos hay que señalar en primer término que el Polo Democrático sufrió una persecución infame durante los ocho años del gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Señalamientos de que se trataba de guerrilleros vestidos de civil, interceptaciones telefónicas ilegales a varios de sus dirigentes, y en la campaña electoral un tratamiento totalmente discriminatorio por parte de los grandes medios de comunicación y de las firmas encuestadoras que llegaron a dejarlos en el margen de error. Incluso llegaron a ponerlos por debajo de candidatos que al final ellos sí estarían por debajo del 1% en la votación de primera vuelta. Cuando el Consejo Nacional Electoral de manera acertada señala que se requiere una reglamentación de las encuestas para garantizar un mínimo de objetividad de las mismas, estas firmas ponen el grito en el cielo y señalan una pretendida violación a la libertad de prensa y de información. Ver para creer.
 
También el Polo Democrático ha sufrido, en lo que va de este año, por ejemplo, el asesinato de ocho de sus integrantes. Y esto es grave y más grave aún que el gobierno no establezca mecanismos ágiles de investigación a los grupos criminales responsables por estos asesinatos. Y también a favor del Polo Democrático hay que señalar que a 20 años de expedida la Constitución Política las fuerzas dominantes en el Congreso y en el gobierno durante estos años no han propuesto la reglamentación y mucho menos convertido en ley de la República un estatuto que preserve los derechos de la oposición en un país en el cual se desapareció a un partido político la Unión Patriótica con el asesinato de cerca de 4.000 de sus militantes y dirigentes sin que los grupos criminales que lo hicieron hayan sido ubicados y condenados como se lo merecen. Ante el fracaso de la Justicia Colombiana el proceso se encuentra a consideración de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Por ello es tan grave que no se investigue y encuentre a los culpables por el asesinato de los miembros del Polo Democrático en la actual coyuntura del país.
 
No obstante estos problemas, que podríamos llamar externos que afectan al Polo Democrático una buena parte de sus disminuidos resultados se deben a problemas internos que enfrentan y que no han logrado resolver. En primer término los problemas en su funcionamiento interno y en la forma en que toman sus decisiones. Los debates no los realizan dentro del Polo y sus estructuras. La ropa sucia la lavan en público. Los medios de comunicación hacen fiestas cuando los dirigentes del Polo Democrático discrepan frente a los micrófonos o en las páginas de los principales diarios o en las pantallas de televisión. Todos los sectores del Polo sin excepción han caído en este pecado mortal. Sus dirigentes son mostrados como inmaduros, pues, frecuentemente se despachan contra sus contradictores internos con igual o superior vehemencia que cuando lo hacen con relación a sus antagonistas políticos. Este es un primer problema.
 
Un segundo problema es que el Polo en realidad es una federación de grupos y una opinión altamente volátil que los rodea. En su seno conviven desde el Partido Comunista o el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, MOIR, que continúan manteniendo sus estructuras de organización y dirección hasta clanes con fuerte ascendencia e influjo de familias. Estos diversos agrupamientos no han logrado un mínimo de reglas del juego para la toma de decisiones de tal manera que la confrontación y las amenazas de división no solo son reales sino que se convierten en instrumentos para la negociación interna o para el chantaje.
 
No siempre la dirigencia del Polo Democrático entiende las dinámicas políticas por mantenerse atado a las prácticas mesiánicas y maximalistas de los agrupamientos tradicionales de la izquierda. Esto es mortal en una coyuntura como la colombiana y ahora es trágico. Las respuestas de los agrupamientos tradicionales que están dentro del Polo Democrático lo inmovilizan en la coyuntura reformista que puso en marcha el presidente, Juan Manuel Santos alrededor de un paquete reformista que debería ser seriamente examinado por el Polo Democrático quien debería presentar propuestas o insistir en las que realizó en la campaña presidencial. Pero ahí es donde la dirigencia del Polo no da pie con bola como reza el dicho popular. Hay sectores del Polo Democrático como el MOIR que no solo no creen en la necesidad de una Reforma Agraria sino que se oponen a ella. En esta coyuntura esto es fatal si esa es la posición que domina. Hay otros sectores que aún creen que el secuestro que realiza la guerrilla es un daño colateral y no un delito de lesa humanidad. Así pues el Polo no solo sufre de limitaciones y ataques desde el exterior como siempre ocurre en la lucha política. El Polo tiene también serias inconsistencias programáticas que lo alejan de núcleos amplios de la opinión pública en donde debería construirse. ¿Qué piensa el Polo Democrático de la Reforma Judicial? ¿Qué propone frente a la propuesta de llevar a la Constitución Política la tutela contra sentencias y dar la primacía a la Corte Constitucional? Y en materia de estatuto de la oposición ¿cuál es la propuesta? Y en el régimen de regalías y en la ley de víctimas, eso es lo que el Polo Democrático debería hacer ahora construir y/o presentar sus propuestas en estos temas así como en el tema del Estatuto del Trabajo y en otros temas sociales.
 
Finalmente el Polo Democrático también padece de una crisis en su liderazgo. Al no entregar la presidencia del Polo al ganador de la consulta, como si se hizo en los demás partidos, el PDA profundizo el enfrentamiento entre sus distintas vertientes al punto que hoy en día no sabemos si Gustavo Petro está dentro del Polo o la Convergencia Democrática que llamó a crear es un nuevo partido o simplemente un espacio para promover sus propuestas de reforma agraria, derecho humano al agua y desmonte de las estructuras mafiosas en el Estado. Mientras el Polo no enfrente entre muchos otros estos temas y estos problemas la gente del común dirá que nadie entrega el gobierno del país a un agrupamiento que aún no tiene la madurez para gobernar su casa.
 
Septiembre de 2010
 
- Ricardo de Lima es Analista y profesor universitario
 
Fuente: Semanario Virtual Caja de Herramientas Nº 222, Corporación Viva la Ciudadanía. www.vivalaciudadania.org
 
https://www.alainet.org/es/active/40654
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