El movimiento de resistencia progresista y el frente amplio político - América Latina en Movimiento
ALAI, América Latina en Movimiento

2011-06-05

Honduras

El movimiento de resistencia progresista y el frente amplio político

Galel Cárdenas
Clasificado en:   Política: Politica, Democracia, |   Social: Social, |
Disponible en:   Español       
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Vivimos un tiempo sorprendente en la historia de Honduras, un tiempo extraordinario donde el pueblo es el arquitecto de su propio destino, estamos en una  inflexión histórica sin precedentes.
El pueblo que viene de manifestarse de las más diversas formas que la experiencia misma le ha otorgado, ahora sabe que su fuerza política es esencial para decidir su futuro en los próximos eventos políticos electorales, y por ello, se apresta en cada rincón de la patria a librar la batalla que le asigne el Frente Nacional de Resistencia Popular.
Los dirigentes de las comunidades, de las aldeas,  de los municipios, de los departamentos, de los barrios, de las colonias urbanas, en fin, los líderes que han asumido el reto de derrotar la oligarquía pro imperial, neoliberal y anti popular, saben que este es el momento propicio para encarar las fuerzas conservadoras que se niegan a reconocer que la historia está ahora de parte del pueblo.
En tal sentido, el regreso del presidente Mel Zelaya a nuestra patria, no tiene otra significación que conducir el Frente Nacional de Resistencia por los caminos que el pueblo mismo, reunido en asambleas comunitarias, municipales y departamentales, habrá de decidir hacia sus objetivos fundamentales que son la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, con la representación de sus mejores cuadros populares, y por ende echar las bases democráticas para la refundación de Honduras.
En el Frente Nacional de Resistencia Popular convergen las mismas diferentes fuerzas sociales que surgieron con el golpe de Estado o que desde hacía algún tiempo existían como expresiones políticas determinadas por la historia nacional y sus composiciones de clase específica.
Todas ellas han luchado a brazo partido por la reivindicación de los derechos humanos, de los derechos políticos, de la democracia participativa y de la equidad en la aplicación de la justicia jurídica cercenada de tajo por la oligarquía, las fuerzas armadas, y el congreso títere que prosigue los lineamientos del Departamento de Estado y la embajada de Estados Unidos en nuestro país.
En el proceso de negociación de los acuerdos alcanzados en Cartagena de Indias, se propone una aplicación especial de justicia para la defensa de los derechos humanos cotidianamente violados por el gobierno de Porfirio Lobo Sosa, la apertura política y la libertad plena para el Presidente Mel Zelaya, el sendero abierto para la instalación, mediante la aplicación del Plebiscito, de la Asamblea Nacional Constituyente y el reconocimiento del Frente Nacional de Resistencia Popular como una fuerza política esencial para la democracia popular y  participativa en el seno de la sociedad nacional.
Mel ha planteado una serie de puntos que son prioritarios para resolver la severa crisis de la institucionalidad democrática de la república provocada y acentuada en cada momento que pasa por el poder mediático, fáctico y militar.
Por ello el presidente Zelaya ha expuesto muy claramente su ideario en cuanto al contenido y la forma de cómo se debe resolver este nudo gordiano que a manera de trampa los oligarcas golpistas han erigido en una especie de maraña jurídica e ideológica en las esferas de la gubernatura  ahora en manos del Partido Nacional, principal promotor de este fatídico golpe de Estado.
Nuestro coordinador general del FNRP ha propuesto la creación y  desarrollo de un Frente Amplio  en el cual converjan  todas las fuerzas políticas y no políticas a fin de proceder a la derrota de la oligarquía en las urnas electorales.
Con el Frente Amplio Político del Frente Nacional de Resistencia Popular (FAP-FNRP)   se construirá el espacio necesario y nuevo para que todos y todas podamos expresarnos con entera libertad, resguardando nuestra identidad y nuestro pensamiento plural, democrático y liberador, en cada una de las instancias de las comunidades, los barrios, las aldeas, los departamentos y en las asambleas comunitarias, municipales, departamentales y nacionales.
Es por esa misma razón que el Movimiento de Resistencia Progresista que forma parte del Frente Nacional de  Resistencia Popular  (MRP-FNRP), con un pensamiento pluralista y esencialmente participativo en los procesos democráticos, coordinado por el abogado Rassel Tomé, ha determinado en sus asambleas semanales apoyar esta iniciativa política que ha propuesto el Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya Rosales,  aplicando desde las bases mismas del pueblo en los barrios, colonias, aldeas y caseríos, municipios y departamentos, la conformación del FAP-FNRP en cada uno de los sectores de la población que asumiendo tal directriz han comenzado a trabajar en derredor de esta línea estratégica de trabajo organizativo, doctrinario y  político.
El Movimiento de Resistencia Progresista (MRP)  apoya esta iniciativa denominada  Frente Amplio Político, cuya forma de lucha es ya una expresión de modernidad de la conjunción de las fuerzas diversas en la unidad del pensamiento político capaz de aglutinar a todos, sin prejuicios ideológicos de ninguna naturaleza, en el entendido de que sólo la unidad dentro del FNRP en la diversidad, se podrá conquistar el poder político de la nación.
En otros países latinoamericanos como Argentina, Ecuador, Venezuela, Uruguay y Guatemala, el Frente Amplio Político ha sido el mecanismo idóneo para reunir todas las fuerzas progresistas y opositoras a las burguesías oligárquicas de sus naciones.
Con el Frente Amplio Político todos estas democracias de América del Sur, que ahora admiramos con tanto respeto y beneplácito, podremos salir al paso de la burguesía militarista y represora de Honduras, a sus partidos apátridas, a sus estructuras institucionales manipuladoras, a su poder mediático  enajenante, a sus deseos fetichistas de conservar el poder para la vil e inhumana explotación del pueblo.
En el frente amplio convergen las diversas formas ideológicas occidentales tales como los social demócratas, los progresistas, los socialcristianos, los trotskistas, los marxistas leninistas, los liberales, los nacionalistas, los pinuitas y todos aquellos hombres y mujeres honestos que aman la patria y sus héroes más connotados como Morazán, Cabañas y Lempira.
El Movimiento de Resistencia Progresista-FNRP avala y apoya esta propuesta revolucionaria de José Manuel Zelaya Rosales, coordinador general del FNRP, ya que con ella se supera el bipartidismo tradicional, conservador y pro imperial, oligárquico y antipatriota.
Por ello considera que las coaliciones de las fuerzas políticas deberán establecerse en un gran encuentro político en el cual se habrá de partir de puntos comunes de convergencia: rechazo al golpe de Estado, instalación de la Asamblea Nacional Constituyente popular, democrática y participativa, soberana y equitativa, construcción del nuevo poder popular, castigo a los culpables de los delitos de lesa humanidad y lesa patria, y por ende, refundación del país con un nuevo  pensamiento político revolucionario.
En el Frente Amplio político-FNRP habrá así de constituirse como el nuevo espacio político electoral, lugar para el encuentro progresista y revolucionario  que habrá de constituir la nueva mayoría política de la nación, superando los viejos y reaccionarios partidos políticos que han sido instrumento político de una oligarquía antipatriota por excelencia.
Ninguna fuerza política integrante del gran Frente Amplio Político perderá su identidad ni su orientación ideológica y peor aún su estructura jurídica social. Antes bien cada fuerza política mantendrá inscritos debidamente sus representantes ante la institucionalidad electoral que corresponde, mientras que  habrá de trabajar arduamente en la base de la población nacional la minuta doctrinaria y política del FAP-FNRP, como base del gran acuerdo político sustentado en principios morales sólidos, en el entendido que existirá un programa de gobierno popular en cada uno de los granes rubros de la nacionalidad. Un programa agrario, un programa energético, un programa educativo, un programa industrial, etc.
Cada uno de ellos con un carácter liberador, patriota y esencialmente popular, que le permita al pueblo acceder a  su propio protagonismo en todas las esferas de la vida nacional, con el propósito de conquistar después de tantos siglos su ansiada independencia política, económica, cultural, educativa.
Entramos con el FAP-FNRP a una nueva visión de la estructura organizativa nacional, a un nuevo método de lucha electoral, y fundamentalmente a un proceso de unidad jamás alcanzada en nuestro país, todo ello resultante de la gran movilización que desde el 28 de junio de 2009 se produce en Honduras, sin descanso y desmayo, con una efervescencia nunca antes experimentada por el pueblo, pero, por sobre todo, con una esperanza sin límite, confiando en que el gran líder de la nación José Manuel Zelaya Rosales, nos guiará hacia el triunfo general del pueblo por sobre la oligarquía nacional.
 
- Galel Cárdenas, Unión de Escritores y Artistas de Honduras


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