Niņez trabajadora bajo riesgo - América Latina en Movimiento
ALAI, América Latina en Movimiento

2009-05-04

Guatemala

Niņez trabajadora bajo riesgo

Alba Trejo
Clasificado en: Politica, DerechosHumanos, Social, Empleo, Ninez, Violencia,
Disponible en:   Español       


Guatemala, abril (Especial de SEMlac).- La niñez guatemalteca trabajadora vive en constante peligro. Empleadas en coheterías y trabajando en el servicio doméstico, las personas menores de edad permanecen expuestas al deterioro físico y mental, al practicar dos de las peores formas de explotación laboral que aún no han podido ser erradicadas en Guatemala.

Ambas variantes, que persisten en el resto de las naciones centroamericanas junto a las labores en minas, canteras, subterráneos y calle, causan severo daño a niñas y niños.

Las modalidades de explotación laboral llevan implícita una exigencia laboral y temporal que socava las fuerzas físicas y mentales e incluso los puede llevar a la muerte y el abuso sexual, destaca el informe "Sistematización de los procesos nacionales para la determinación del trabajo infantil peligroso en la región", de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En Guatemala, por ejemplo, la muerte llega con la pólvora. Hace una semana dos niños murieron al estallar una cohetería ilegal, tras producirse un incendio en la casa donde laboraban, levantada con adobe y lámina.

La pirotecnia es, en este país, un negocio que emplea a por lo menos 4.000 niñas y niños, y tiene su pico más alto y mayormente riesgoso a finales de año, cuando los proveedores surten al mercado mexicano y salvadoreño de cohetes, señala Karina Javier, de la OIT.

Lo peor de todo es que la niñez explotada va desde los seis hasta los 17 años de edad, y además no recibe remuneración, ya que a cambio de su trabajo solamente se le provee de ropa y calzado, y no recibe dinero por emplearse en esos lugares, destaca Javier.

El recuento de las muertes de estas niñas y niños por la pólvora permite a las autoridades de la Procuraduría de los Derechos Humanos, como Nidia Aguilar, informar que al menos en tres años fallecieron 120 personas menores de edad dedicadas a este trabajo.

Los médicos de los hospitales nacionales coinciden en que cuatro de cada 100 pequeños mueren por quemaduras e intoxicación en coheterías y un número elevado ocupa las salas por problemas en la piel y pulmones.

De igual forma, resulta riesgoso el trabajo en casas particulares. En Guatemala esta es una labor desempeñada por niñas en su mayoría, que se ven sometidas a vejámenes.

En este país de 14 millones de personas, seis millones tienen entre cinco y 18 años, de acuerdo a datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La niñez involucrada en trabajo infantil representa 937.530 (618.849 niños y 318.681 niñas) y, de ese número, 4,15 por ciento (38.878) se dedica a la labor en casas particulares.

Para Lilia Money, del Ministerio de Trabajo, la mayoría de esas niñas ha sufrido maltrato psicológico, incluido el abuso sexual. La jornada de trabajo de la mayoría está entre las 13 y 16 horas y son particularmente de ascendencia maya, precisó a SEMlac.

Todo eso debido a las condiciones familiares de pobreza y extrema pobreza. Las niñas trabajadoras de casa particular se ven obligadas a migrar de sus comunidades de origen para emplearse en hogares de terceros, aceptando condiciones que violan sus derechos, señala Lilia.

Guatemala posee seis millones de pobres y un millón en extrema pobreza de acuerdo con la encuesta Nacional de Condiciones de Vida. Más de la mitad de la niñez trabajadora vive en esos hogares, con cinco hermanos y un dólar para comer, vestir y movilizarse.

La OIT señala que también para Panamá, Nicaragua y Costa Rica, el trabajo o servicio doméstico es un empleo peligroso, ya que la persona menor de edad duerme en la casa de habitación donde trabaja, y en esa circunstancia se expone a innumerables riesgos, como el abuso sexual.

En sentido contrario, cuando no se da esa condición, el trabajo podría ser permitido, siempre que no implique el cuidado de personas (considerado peligroso por su naturaleza, en casi todos los países) o desempeñar labores de vigilancia (que también es considerado peligroso por iguales motivos) destaca el informe de la OIT.

El documento "La niñez Guatemalteca en Cifras", de UNICEF, resume que las niñas ganan 50 dólares al mes por lavar, planchar, cocinar, limpiar y cuidar niños. Y asegura que al menos hay dos millones de niños trabajando en el servicio doméstico en América Latina y casi 90 por ciento son niñas.

En tanto, el gobierno intenta —con su programa de Cohesión Social— reducir el número de niñas y niños en los trabajos de alto riesgo y la agricultura, al asignar remeses familiares de 40 dólares al mes a las familias del interior del país, a cambio de enviar a sus hijos a la escuela.

El Convenio número 182 sobre las peores formas de trabajo infantil fue firmado y ratificado por El Salvador, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Panamá, Nicaragua y Honduras, y en Guatemala el único trabajo infantil de alto riesgo que se ha logrado erradicar es el de los basureros, en donde las y los niños ya no pueden ingresar a recoger desechos.

 

Fuente: www.redsemlac.net



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