ALAI, América Latina en Movimiento
2008-05-30
Una lectura crítica a la Nueva Economía Institucional impulsada por las OFI´s
Javier Torres Vindas
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Uno de los principales exponentes de la Nueva Economía Institucional (NEI) o institucionalismo es Douglas North. Para este autor la NEI debe responder al menos:
- ¿De qué manera este nuevo enfoque institucional se ajusta a la teoría neo-clásica?
- ¿Qué aporta la NEI para el mejoramiento de las economías?
A la primera pregunta indica que la NEI parte del postulado de la escasez, y por ende, de la competencia. Considera a la teoría económica como elección individual entre diferentes opciones sujeta a ciertas restricciones, y utiliza la teoría de los precios como una parte esencial del análisis de las instituciones, considerando los cambios de los precios relativos como una fuerza fundamental para inducir cambios en las instituciones. (Noth, 1994: 9-10)
A la segunda parte, de la primera pregunta, podemos afirmar, siguiendo a North, que la NEI modifica de la teoría económica neoclásica en:
- Integra al análisis económico las ideas e ideologías (en tanto que marcos cognitivos o modelos de pensamiento) que permiten dos avances,
- Modifica el postulado de la racionalidad instrumental
- Añade a las instituciones como una restricción significativa.
- Analiza el rol de los costos de transacción como nexo entre las instituciones y los costos de producción.
- Lo cual le permite arraigar sociohistórica la economía.
- Finalmente integra el proceso político como un factor crítico para cualquier economía.
Según North, todo ello ermite diferenciar y luego analizar con mejor pertinencia el funcionamiento de las economías de los mercados “ineficientes”.
Una pregunta central en la teoría NEI es qué se entiende por institución. Para North las instituciones son
“las reglas del juego de una sociedad (o dicho más formal) las restricciones inventadas por los seres humanos para estructurar la interacción entre los individuos. Dichas instituciones se componen de reglas formales (leyes, derechos consuetudinarios, regulaciones), las restricciones informales (convenciones, normas de comportamiento y códigos de conducta auto-impuestos) y las características de imposición de ambos” (Noth, 1994:19)
De esta definición se deben colegir tres elementos centrales:
- Las instituciones se definen de forma negativa (restricciones, límites),
- El modelo de sociedad de North es atómico (individualizado)
- Su modelo antropológico (sujetos), es, el un depositario de restricciones que debe satisfacer sus necesidades-deseos en contra de sus mismas restricciones.
Ahora, estos átomos sociales se juntan según intereses o propósitos comunes para alcanzar determinados objetivos en organizaciones y con ello logran el cambio institucional que se puede caracterizar así
- La clave del cambio institucional reside en la interacción continua entre las instituciones y las organizaciones en el marco económico de la escasez.
- La competencia obliga a las instituciones a invertir permanentemente en habilidades prácticas y conocimientos, a fin de sobrevivir.
- El marco institucional determina el tipo de habilidades prácticas y de conocimientos que se perciben como necesarios para alcanzar los máximos beneficios.
- La percepción se deriva de los constructos mentales de los jugadores.
- Las economies of scope, las complementariedades y las externalidades de la red dentro de una matriz institucional dan al cambio institucional fundamentalmente un carácter incremental y dependiente de su trayectoria.
Las características 1, 2, 3 y 5 son derivaciones metafísicas de la autonomización de las instituciones y organizaciones respecto de los individuos, que North no explica. En su teoría, las instituciones toman por momentos capacidad entitiva de decisión independiente de los sujetos que las producen, además, estas características exceden por mucho su definición negativa y restrictiva antes mencionada.
Respecto de los modelos mentales (constructo) North es consistente, pare él, estos derivan de la transmisión cultural de generación en generación y que varían según el grupo étnico o la sociedad específica. Por ende, existen muchos modelos mentales y formas de percibir el mundo y comprender la forma en que éste funciona.
En resumen, para North las instituciones son restrictivas, son las reglas del juego en las sociedades, son creadas para reducir las incertidumbres en el intercambio humano, no son creadas para ser socialmente eficientes, sino para servir a los intereses de aquellos que tienen poder de negociación para crear nuevas reglas.
Para la teoría de NEI, los mercados son ineficientes y por ello, la dirección e intensidad del cambio económico depende de los tipos de transacciones gestadas por las organizaciones en su interacción institucional que se ven compelidos por su senda o trayectoria (path dependence) la cual según el autor “se debe a las externalidades de la red, a los beneficios derivados de las sinergias y las complementariedades que existen en una matriz institucional” (North, 1994: 12) lo cual se traduce (según North) como el interés fundamental en perpetuar el sistema por parte de los individuos y las organizaciones con poder de negociación, como resultado del entorno institucional. De aquí se pueden derivar:
- El marco natural de las interacciones humanas es el mercado
- La característica central de las interacciones es perpetuar el sistema, el cual, como advertimos es el mercado
- Las organizaciones e individuos negocian
Todo lo mcual se puede graficar así:
Esquema 01. Tesis de la NEI según North
Fuente: Elaboración propia, a partir del textro de North, 1994.
Conclusiones y preguntas.
Desde la teoría NEI de North retorna el mito del progreso. Éste no sería un camino ininterrumpido de un menos a un más. Sería un “caminito” complejo entre el caos y el orden cuya interacción gesta el movimiento particular de cada unidad institucional económica con avances y retrocesos. Cuya lógica es la de los sistemas adaptables complejos, esto es, con la capacidad de aprendizaje (prueba-error) concreto según los contextos sociohistóricos, pero con el ingrediente específico de las capacidades y/o limitaciones propias de los actores individuales que conforman cada unidad institucional. En otras palabras, las unidades institucionales económicas no poseen un comportamiento lineal, sino caótico (complejo) determinado por los momentos iniciales de su gestación, los cuales están compelidos por la dependencia de la senda (path dependence). Dicha dependencia de la senda, se puede definir como, las incidencias cruciales de los accidentes históricos en las rutas evolutivas de los individuos, las organizaciones, las instituciones, tecnologías o en las formaciones sociales como un todo.
Por otra parte, las instituciones para su continuidad deben autorregularse (equilibrarse) acorde a las contingencias de su devenir sociohistórico específico.
Llegados a este punto podemos caracterizar la viabilidad de las instituciones por:
- Impredecibilidad. No es posible un ex ante de que circunstancias externas y que factores internos conseguirán el equilibrio necesario en cada momento.
- No-superioridad. La solución que desplaza a las demás en cada circunstancia concreta no tiene que ser la más eficiente, y menos aún, la solución de receta a otras instituciones similares en contextos similares.
- Rigidez estructural. Una vez decantado un equilibrio entre varios posibles, queda protegido estructuralmente de remoción y sirve de pivote a futuras circunstancias de adaptabilidad.
- Efectos agregados emergentes. A lo largo del tiempo, cada acción individual se acumula en diminutas cuotas de causalidad. Es decir, son subproductos colectivos independientes de las conciencias individuales, en tanto que resultados colaterales de lo que realizamos guiados por intereses concretos. Dichos efectos emergen de una multitud de acciones y decisiones descortinadas que pueden beneficiar o no, tanto a los miembros, a sectores de la institución o a la institución como un todo.
- Costos de transacción. Al ser las instituciones dinámicas y adaptables, éstas deben hacer, bien satisfacer, múltiples demandas y necesidades intrínsecas o externas a cada institución. Por ende, algunas de las transacciones necesarias asumen costos variables que en algunos casos son intolerables en la inmediatez y debe dilatarse en el tiempo dichas transacciones. Por ejemplo, los individuos desean mantener racionalmente una trama institucional existente (por ejemplo, un Estado de Bienestar) más los costos operativos de dichas institución son crecientes a pesar de los beneficios que el comporta, por lo que los individuos deberán adaptarse a las necesidades institucionales que sobrepasan sus expectativas concretas a dicha institución.
- Efecto constrictor del marco institucional. A diferencia del pensamiento económico neoclásico, las leyes del mercado no operan en el vacío, sino, sobre un rico y variado fondo móvil e indeliberado, generado por la in-coordinada muchedumbre de actos humanos (individuales, colectivos) esto es, las complejas tramas sociohistóricas en las cuales los seres humanos construimos nuestras instituciones (producto, productor). En otras palabras, el conjunto de mecanismos de autorefuerzo de una institución ejerce un efecto constrictor sobre las oportunidades de acción conductual (racional o no) futuras sobre los mismos actores que sostienen esa institución. Es decir, por más concretos y específicos que sean los seres humanos que crean un medio institucional, éstos, no podrán librarse luego de la institución a voluntad.
Quedan por plantearnos tres preguntas, a partir de North, para su futura discusión:
- Quedan por aclarar algunas dudas que el texto plantea de forma explícita:
- Se afirma textual “Otra vez, ha sido la flexibilidad de las instituciones políticas y económicas de las economías de Occidente la que, muy imperfectamente, ha provisto de sustitutos para el rol tradicional de la familia, ofreciendo seguridad contra las nuevas inseguridades que afectan a los individuos, tanto medioambientales como sociales, que dicha transformación económica trae consigo” (North, 1994: 18) ¿A qué concretas instituciones se refiere?
- Otras afirmación contradictoria es “La fuente de la percepción del cambio puede ser un factor exógeno a la economía, por ejemplo, un cambio en le precio o la calidad de un producto competitivo en otra economía que altera la percepción que tienen los empresarios acerca de rentabilidad en una economía dada” (North, 1994: 23) ¿No es tautológica esta aseveración?
- Finalmente, “Sabemos muy poco acerca de la evolución de los esquemas de valores (belief systems) y sobre las restricciones informales” (North, 1994:28) ¿Quién no sabe esto, la NEI, la economía, las ciencias sociales?
Post escrito
En los últimos la NEI o neoisnticucionalismo se ha convertido en el discurso oficial de los organismos financieros internacionales (OFI´s) con especial interés es establecer un nuevo marco regulativo según el cual valuar el desarrollo de las diversas naciones a partir de un modelo institucional de carácter occidental de los países del primer mundo. Pero además las OFI´s han delimitado el concepto de institución en forma más instrumental abandonando la generalidad apostada por North, de hecho Hali Edison afirma:
“El térnino se ha definido de diversas maneras. Douglas North las describe muy ampliamente, como el conjunto de normas oficiales y oficios que rigen las interacciones humanas. Hay tambieén definiciones restrictivas (más fáciles de aprehender) centradas en entidades organizativas, mecanismos procesales y marcos reglamentarios concretos. Existe así mismo, un nivel intermedio más limitativo que el de North, definido como el grado de protección de los derechos de propiedad, la ecuanimidad en la aplicación de leyes y normas y el grado de corrupción. Buen parte de los estudios recientes sobre los determinantes del desarrollo económico utiliza la definición intermedia” (Edison, 2003:36)
Como se observa, en su afán instrumental, las OFI´s naturalizan ya hacen a-históricas las instituciones de los países desarrollados y los aplican como receta al resto de los países. De hecho como se mostrará inmediatamente las instituciones son en realidad para las OFI´s el sistema de organizaciones que idealmente debe componer una economía independientemente de sus condiciones sociohistóricas concretas. La pregunta central que dirige estos modelos neoinstitucionales de receta es ¿Cómo se mide la calidad institucional? A lo cual el mismo Edison responde:
“Los estudios empíricos recientes suelen usar tres indicadores bastante amplios: la calidad de la gobernanza, que incluye el nivel de corrupción, los derechos políticos, la eficiencia del sector público y la carga reglamentaria; el nivel de protección legal de la propiedad privada y el respeto de la legislación pertinente, y las limitaciones impuestas a los dirigentes políticos.
Los indicadores en sí no son objetivos; se trata más bien de la percepción y evaluación subjetivas de los expertos o la evaluación de residentes en respuesta a encuestas de organizaciones internacionales y no gubernamentales.
El primero, el índice de gobernanza agregada, es el promedio de seis indicadores de un estudio de Kaufman, Kraay y Zoido-Lobaton sobre el desarrollo institucional (1999): 1) voz y rendición de cuentas (en qué medida los ciudadanos pueden elegir al gobierno y ejercer sus derechos políticos, libertades civiles y libertad de prensa); 2) estabilidad política y ausencia de violencia (la probabilidad de que el gobierno caiga por medios anticonstitucionales o violentos); 3) eficacia del gobierno (la calidad de los servicios públicos y la competencia e independencia política de la función pública); 4) carga regulatoria (la ausencia relativa de controles gubernamentales sobre los mercados de bienes, el sistema bancario y el comercio internacional); 5) Estado de derecho (la protección de las personas y la propiedad contra la violencia y el robo, sistema judicial independiente y eficaz, y exigibilidad contractual), y 6) ausencia de corrupción pública (ausencia de abuso del poder público para fines privados o corruptos).
El segundo indicador se refiere a los derechos de propiedad —criterio muy utilizado por La Porta, López-de-Silanes, Shleifer y Vishny (1998) y Acemoglu, Johnson y Robinson (2001)—, que indica el grado de protección de la propiedad privada. Otro criterio más es el de las limitaciones al Poder Ejecutivo, utilizado entre otros por Acemoglu, Johnson, Robinson y Thaicharoen (2003) y que representa las restricciones institucionales y demás a las que están sujetos los presidentes y otros dirigentes políticos. En una sociedad en la que la elite y los políticos están sometidos a limitaciones adecuadas hay menos conflictos entre los diferentes grupos por el control del Estado y las políticas son más sostenibles.” (Edison, 2003:36)
En resumen, la NEI ha pasado a constituirse en un nuevo instrumento de valuación y legitimación de un tipo de lectura pro mercado que naturaliza, mistifica y por ende anula toda posibilidad de discursos alternativos.
- Javier Torres Vindas es Sociólogo y linotipista
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